miércoles, 26 de enero de 2011

Bendito seas Tatic Samuel Ruiz


Bendito seas Tatic Samuel Ruiz
Por Pedro Guadiana

Tatic ¡Qué bueno que la Iglesia no te hará beato y después santo! Esta categoría está tan comercializada y desprestigiada como la Iglesia que la define, supuestamente por mandato divino, que sube a los altares y convierte en sujetos de culto a personas que comenten actos cuestionables que no pasan elementales pruebas morales de verdad.

La farsa de los procesos y “requisitos” de beatificación
En los procesos de beatificación la Iglesia actúa como juez y parte. Para darle verosimilitud al proceso utiliza la figura de Abogado del Diablo, un miembro de la misma Iglesia quien cuestiona y pone en duda los méritos del potencial beato y posterior santo y quien, por supuesto, pierde ¿Te imaginas Tatic? ¡Un representante del diablo en el Vaticano! ¿Para qué? ¡No lo necesita! Si el diablo existe, vive en el Vaticano. Ahí han habitado papas asesinos, pederastas, depravados sexuales, papas niños y hasta una papisa.
Baste recordar el macabro juicio que hizo Esteban VI al desenterrar el cadáver de su antecesor, el papa Formoso, sentarlo, enjuiciarlo, condenarlo, cortarle las manos al esqueleto  y volver a enterrarlo. Qué decir de los enfrentamientos armados entre los papas Dámaso II (santo para no variar) y Ursino (¡dos papas al mismo tiempo!). Qué decir de Alejandro VI, el corrupto y asesino papa Borgia. Qué decir de otro varón de la Iglesia, que no fue papa, pero que fue ascendido a obispo después de incendiar la biblioteca de Alejandría y dar una muerte cruel a su directora, Hipatía: hoy es San Cirilo… y así podría seguir Tatic.
Sabes mejor que yo, Tatic, que uno de los requisitos para ser beato y después santo es “acreditar” uno o varios milagros. Te habrás enterado que en el proceso que se había iniciado para beatificar al abominable monstruo y sacerdote pirata, Marcial Maciel, ya se le estaba acreditando, o más bien inventando, su primer milagro a los nueve años de edad, según me contó un profesor del Instituto Oxford. No obstante, es su propio sobrino, Alejandro Espinosa Alcalá, en su libro El Ilusionista Marcial Maciel, Biografía no Autorizada” quien cuenta dos de sus pías y santas acciones: La primera: “Antes de alcanzar los nueve años […] cuando advirtió el rebaño […] (de) chivos […] apresó a una tierna hembra por la panza y comenzó a forcejear para fornicarla. La lucha duró poco; fácilmente la rindió y, entre carcajadas del empleado y su propio solaz, la dejó libre cuando lo invadió un cosquilleó de orinar, aún no eyaculaba”. La segunda: “[…] tuvo que seducir sexualmente al obispo de Cuernavaca, Francisco González Arias, para que lo ordenara sacerdote sin haber concluido sus estudios de seminarista”.

Los verdaderos santos que oficialmente no lo serán
No dudo que haya santos buenos pero hay muchos que no fueron siquiera considerados, o habré de decir “nominados” o “candidateados”: Juan XXIII “el Papa Bueno”, Juan Pablo I (no piensen que me faltó un “I”, pues me refiero a Albino Luciani, cuyo papado duró menos de un mes), Óscar Arnulfo Romero, Sergio Méndez Arceo, el todavía vivo y valiente Alberto Athié y, por supuesto, tú.
En cambio, ya se acreditaron algunos milagros de Juan Pablo II, mismos que coexisten en una extraña dicotomía con hechos nada fortificantes porque, por un lado, sanaba almas y vidas y por otro bendecía a los sangrientos dictadores sudamericanos Alfredo Stroessner de Paraguay y Augusto Pinochet de Chile, o protegía a Maciel, quien destruyó vidas violando a otros seres humanos (hijos incluidos), embaucando damas y caballeros de alta sociedad, pero eso sí, haciendo el milagro de la multiplicación del dinero.
Ni qué decir de la dolorosa experiencia vivida por el asesinado Óscar Arnulfo Romero, quien personalmente el día 11 de mayo de 1979 narró en Madrid a María López Vigil, autora del libro “Piezas para un retrato”, UCA Editores, San Salvador 1993, un hecho que ella consigna así: “Romero dijo al ‘santo padre’: ‘Mataron al padre Octavio, Santo Padre, diciendo que era guerrillero, pero yo mismo lo ordené y era un sacerdote piadoso que solo ayudaba a los pobres’ le dijo mostrándole una terrible foto del cadáver aplastado por una tanqueta. Juan Pablo II le había contestado fríamente ‘¿y acaso no lo era?’”. Ese evento muestra al verdadero talante de Karol Woytila porque, si bien, en su lucha contra la tiranía de la Unión Soviética y sus países satélites le asistía la razón, siendo él mismo actor activo trascendental con su apoyo al Sindicato Solidaridad y a Lech Walesa, no era correcto al medir con varas diferentes, puesto que se aliaba con Margaret Thacher y Ronald Reagan para acabar con el bloque socialista, al tiempo que en 1983, en su agitada visita a Nicaragua, regañaba en vivo y a todo color ante miles de asistentes a una misa al aire libre a un Ernesto Cardenal, sacerdote funcionario de la entonces naciente Nicaragua sandinista a fines de los setenta, quien humilde se había arrodillado para besarle la mano. O como cuando, en esa misma visita, acostumbrado siempre al aplauso, estalló en un regaño hacia los fieles que gritaban consignas durante su homilía. Desde su óptica, se podía participar y combatir en política siempre y cuando fuera del lado anti izquierda.
Has de recordar también que Juan Pablo II fue represor de teólogos de la Liberación al grado que varios tuvieron que renunciar al sacerdocio. No lo hizo sólo. Lo hizo apoyado en el entonces cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ni más ni menos que la nueva versión del Santo Oficio, cuyo nombre todavía causa temor.

Tus milagros
Tatic: tú hiciste otro tipo de milagros. No levitaste ni caminaste sobre aguas, ni aliviaste el Alzheimer porque alguien te invocara. Únicamente, nada más, despertaste las conciencias de los oprimidos, les aliviaste el alma, los hiciste sujetos y no objetos, diríase en consultoría que lograste su reingeniería personal y social, en parte, porque nos falta a todos mucho por hacer.
¿Recuerdas Tatic cuando en tus treinta y tantos años presenciaste cómo los patrones ponían las sillas de sus caballos en la espalda de sus sirvientes indígenas y los montaban para atravesar caminos de lodo, para no ensuciarse el cuerpo pero sí el alma?
¿Te acuerdas Tatic cuando intrigaron en tu contra convirtiéndote en comandante del EZLN? Supongamos que sí lo fuiste ¿No es un sacerdote el supuesto Padre de la Patria? El historiador Francisco Martín Moreno sostiene que el verdadero Padre de la Patria es Ignacio Allende y no Hidalgo, quien en la Guerra de Independencia se hacía llamar “su alteza serenísima”. Lo que pasa es que para la actual oligarquía gobernante Hidalgo subvirtió un “mal” sistema iniciando la lucha para la construcción de un país “independiente”. Después tuvimos que vivir otra revuelta en 1910. Ahora, la oligarquía actual está satisfecha con el nuevo orden, producto de la Independencia y la Revolución. Bajo esa lógica, que otro sacerdote, tú, obispo de los pobres, subvirtiera el nuevo orden les resultaba incómodo ¿Para qué tener otro “padre de una nueva patria” o un “obispo de los pobres” si con Hidalgo basta? ¡Qué bonita suena la palabra “conspiración” cuando se recitan de memoria en las escuelas los preparativos independentistas de Hidalgo, Allende, Aldama, Domínguez, Abasolo…! Pero ¡qué terrible suena hoy “teología de la liberación” u “opción preferencial por los pobres!
Habría que aclarar que en 1993, durante la visita de Juan Pablo II a Oaxaca, tú le entregaste un documento expresando tu preocupación sobre el movimiento que veías venir. Memorable también es la portada de Proceso de una de las semanas de mayo de 1993. Recuerdo todavía el título: “encuentran campamentos guerrilleros en Chiapas”. Nadie hizo nada. Patrocinio González Garrido, a la sazón secretario de Gobernación negó la especie. Se dice que Salinas no quería opacar la entrada del TLC prevista para el 1 de enero de 1994. Sabes que ningún presidente se equivoca y después del estallido corrió a Patrocinio. Pantalla y patraña fue aquello porque Marcos declaró a Vicente Leñero, en exclusiva para uno de los primeros números de enero de 1994 de Proceso: “Salinas sabía”.

Hoy, muerto, te rinden homenaje quienes en vida te denostaron
Mientras tú luchabas por los pobres, aún retirado: 1) Onésimo Cepeda declaraba a principios de este milenio al periódico El Universal que quiere ser santo (¿o será que quiere comprar el título?), juega golf con los poderosos, los casa en lujosas iglesias, dice que el Estado laico es una “jalada” y hasta reclama varios millones de dólares prestados en efectivo a una difunta señora de apellido Azcárraga, dice que a él se la “persignan” las autoridades pero le dan oportunos “infartos” cuanto tiene que comparecer ante la justicia; 2) Schulemburg negaba el “milagro” guadalupano pero bien que vivía a todo lujo como Abad de la Basílica, 3) Norberto Rivera protegía y protege al sacerdote pederasta Nicolás Aguilar; 4) el cardenal Sandoval Íñiguez despotrica contra los homosexuales, 5) El cardenal Marcinkus operaba fraudes en el Banco del Vaticano ¡Imagínate Tatic, un banco de la Iglesia!... Ya ni sigo, Tatic, porque en tus casi 51 años de sacerdote (moriste dos días antes de cumplirlos) podría llenar la misma cantidad de hojas con historias de aquellos que son todo lo contrario a ti.
Si vieras Tatic que hasta Javier Alatorre habla bien de ti y se le olvida que en sus Hechos de Peluche hacían escarnio de ti. Hasta el PAN se conduele, el Vaticano expresa su “dolor” y supongo que, todavía no lo he visto, hasta Rivera lo habrá hecho. Hoy, muerto, te reconocen quienes en vida te denostaron. En la homilía ante tu cuerpo habló Raúl Vera, el otro obispo incómodo que quisieron ponerte como cuña y que es igual de sensible que tú. Quizá hasta expresen condolencias Diego “el liberado”, Luis Pazos, Jacobo Zabludovski, López Dóriga, Tello Díaz, Aguilar Camín, Pedro Ferriz de Con o Lorenzo Sertvije, dueño de Bimbo y autor intelectual del boicot publicitario que fue el principio del fin de aquel Canal 40 que denunció a Maciel. Faltan de expresar sus condolencias Salinas, Zedillo y Girolamo Prigione, nuncio apostólico en 1994, confesor de cabecera de los narcos Arellano Félix y quien junto con Maciel te quiso “poner un cuatro”, sin lograrlo, para que te removieran de San Cristóbal de las Casas.

El verdadero homenaje viene de los tuyos
Tus ojos ya no verán lo que seguramente será una transmisión en vivo y a todo color, con patrocinadores y toda la cosa, de la ceremonia de beatificación de Juan Pablo II. Ya no verán tus ojos la comercialización de su figura con iglesias que lleven su nombre, estatuas, efigies y estampas.
No habrá día de San Samuel, afortunadamente, porque a ti se te honrará en cualquier momento y en cualquier lugar, con solo pensar en ti. Además, ya hay varios San Samuel que se celebran el 16 de febrero, el 3 de marzo, el 10 y el 13 de octubre.
¿Sabes dónde te hicieron honras fúnebres? En el Centro Cultural Universitario y en San Cristóbal de las Casas donde había miles de personas rindiéndote homenaje. Claro está, y lo sabes, que el Alto Clero no tuvo la presencia que tendrá en la beatificación de Juan Pablo II. Que yo sepa, no fueron a ver tu cuerpo Onésimo, Sandoval, Rivera y compañía… y lo celebro.
¿Sabes quiénes te han hecho honras fúnebres sinceras? Aquellos que te ven como padre, como Tatic, aquellos cuya ropa no es de marca y que derraman lágrimas de auténtico duelo. Ellos son tu influencia directa. Pero hay otros influenciados por ti que no convivieron contigo pero que siempre te admiramos: intelectuales, académicos, luchadores sociales, amas de casa, trabajadores, profesionistas, laicos, religiosos (no solo de confesiones cristianas), ciudadanos en general…
Por todo lo que fuiste, dondequiera que estés ¡Bendito seas! Tatic. “Bendito”, no en el desgastado sentido religioso, sino en el laico y agnóstico propósito de decirte “bienaventurado, persona sencilla (Real Academia Española)”. Hasta siempre, sencillo hombre, ejemplo para la humanidad.

El regaño de Juan Pablo II a Ernesto Cardenal




















Sin palabras

Entrevista a Samuel Ruiz



Fuente: Félix Arredondo. "El obispo de la paz" [entrevista en video a Samuel Ruiz, en 8 partes]. Reporte Índigo. núm. 197. La cruda bicentenaria, 24 de septiembre de 2010, p. 37, http://www.reporteindigo.com/

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

Entrevista a Samuel Ruiz


Fuente: Ibídem.

martes, 25 de enero de 2011

Iglesia, Papas y Maciel. Intro

En las dos últimas semanas de este enero de 2011, la Iglesia Católica mexicana se ha dedicado a denostar a quienes no compartimos la idea de beatificar y después canonizar a Juan Pablo II, entre otras cosas por su omisión ante las denuncias de pederastia en contra del monstruo Marcial Maciel y a su encubrimiento. Dice la Iglesia que somos hipócritas por pensar esto. Si ser hipócrita es estar en contra de aberraciones como ésta, entonces me confieso hipócrita. Ahora resulta que la Iglesia hace sinónimos la disidencia y la hipocresía.
En particular, he venido siguiendo este caso desde 1994. Entonces era llamado "contreras". En esa década de los 90, La Jornada, aquel Canal 40 en sus inicios (no el actual), el programa Círculo Rojo de Carmen Aristegui y Javiér Solórzano (en Televisa), al igual que connotados especialistas en religión como Roberto Plancarte y Bernardo Barranco dieron (algunos de ellos todavía nos actualizan en el tema, afortunadamente) cuenta de la vida criminal de Marcial Maciel y de cómo ésta no pudo suceder sin contar con estructuras y apoyos en las más altas esferas vaticanas. Y por altas esferas, me refiero a lo más alto: los Papas.
A mí me tiene sin cuidado que una institución terrenal fabrique santos. Dicen que Dios se los dice. Yo quisiera saber cuándo y dónde tuvieron una junta con él y si podemos asistir a las deliberaciones.
El problema es que crean en el imaginario colectivo una imagen y un posicionamiento de tipo mercadológico para continuar lucrando con las creencias y la fe de personas bien intencionadas pero, tristemente, poco informadas porque tienen en los ojos unas vendas que se llaman medios masivos de comunicación que desde la muerte de Juan Pablo II ya pedían que fuera "santo súbito". No están exentas las empresas privadas que hacen negocio con la religión y sus santos varones.
Pero no me hagan caso a mí, el hipócrita, sino a los especialistas y a quienes vivieron en carne propia hechos y consecuencias y que dan testimonio como el ex sacerdote Alberto Athié.
Aquí está el testimonio del ex sacerdote Alberto Athié, quien confesó al padre Juan Manuel Fernández Almenábar antes de que muriera y quién, no sin tormento ni esfuerzo, perdonó a Maciel pero le pidió a Athié que, cuando muriera, enviara un mensaje de perdón pero de exigencia de justicia. Ahí comenzó el periplo del padre Athié. Quizo encontrar solución dentro de la Iglesia y conoció el verdadero rostro de Norberto Rivera, Joseph Ratzinger (hoy Benedicto XVI) y Juan Pablo II. Hoy ya no es sacerdote pero sí creyente.
Esta desgarradora entrevista se publicó en Reporte Índigo en su edición 169, del 5 de marzo de 2010.
Pío XII pecó de obra y omisión ante el holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial. Juan Pablo II pecó de obra y omisión ante la pederastia de Marcial Maciel y no debe ser santo.
El conocimiento debe ser libre. Tengo suscripción en la revista, la cual me permite bajar videos, subirlos a youtube y a mi blog.

Por una opinión informada.
Atentamente,
un hipócrita

Iglesia, Papas y Maciel 1


Fuente: "El milagro del padre Juan Manuel" [entrevista en video con el ex sacerdote Alberto Athié], Reporte Índigo, núm. 169: Silencios cómplices, 5 de marzo de 2010, p. 5. http://www.reporteindigo.com/

Iglesia, Papas y Maciel 2


Fuente: Ibídem.

Iglesia, Papas y Maciel 3


Fuente: Ibídem.

Iglesia, Papas y Maciel 4


Fuente: Ibídem.

Iglesia, Papas y Maciel 5


Fuente: Ibídem.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Indicador de Efectividad de la Estela de Luz

La contundencia de los números
LA ESTELA DE LUZ: EFECTIVIDAD ACTUAL: 0%; EFECTIVIDAD FUTURA: - 49%[1]
Por Pedro Guadiana
(Autor de los algoritmos de excepciones a las fórmulas generalmente aceptadas y practicadas)
A Carlos Arce, excelente ser humano y empresario ético
ADVERTENCIA: Ofrecemos disculpas a lectores y analistas que no gustan del análisis matemático pero pensamos que éste es un complemento idóneo para hacer sustentable la crítica, claro, siempre que exista información o que las autoridades de cualquier signo político, sin distinción, se dignen transparentarla.
AGRADECIMIENTOS: Al gobierno de Vicente Fox, porque nos enseñó cómo no se deben hacer tableros de indicadores y de control; y al gobierno de Felipe Calderón que con su ineficacia, ineficiencia, inefectividad, improductividad, magro impacto social y frivolidad nos ayudó a afinar los fórmulas y algoritmos para el cálculo de indicadores estratégicos.

El gobierno de Felipe Calderón ha sido en muchos rubros ineficiente, ineficaz y, en consecuencia, improductivo e inefectivo y ha generado un mediocre impacto social. Pero no sólo (con acento) se trata de epítetos. El comentario lo podemos fundamentar con números.
En este 2010, en lugar de conmemorar y reflexionar sobre el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución –hay escritores, historiadores y analistas que afirman que no hubo ni independencia ni revolución-  el gobierno calderonista se ha dedicado a despilfarrar el dinero de los contribuyentes que pudo haberse destinado a combatir los muchos males que aquejan a la nación.
Un botón de muestra es el proyecto conocido como Estela de Luz. Con los datos disponibles, suficientes en términos generales como para hacer un cálculo confiable, desglosamos a continuación las magnitudes de medición.
Premisas técnicas y cálculo inicial real
Ø  Los indicadores estratégicos son indicadores de resultados, no de avances; éstos últimos son indicadores de gestión operativa. Aquí interesan los resultados.
Ø  Eficacia es la comparación entre el resultado alcanzado y el resultado programado.
Ø  Eficiencia es el uso racional de los recursos y consiste en la comparación entre los recursos utilizados y los recursos programados para lograr el resultado. Los recursos son variados: tiempo, dinero, factor humano, materiales, espacio, etc. Aquí trabajaremos con la información conocida, la cual es suficiente para mostrar aspectos relevantes.
Ø  Efectividad es el resultado de la combinación de eficacia y eficiencia. Matemáticamente se expresa como:
Efectividad = Eficacia x Eficiencia

Actualmente, no se ha logrado el resultado, es decir, no se ha hecho la Estela de Luz. Por lo tanto, la eficacia es CERO. Y como todo número multiplicado por cero es cero, LA EFECTIVIDAD ACTUAL ES 0%, aunque no conozcamos el valor numérico de la eficiencia. Si asignamos la clave E a la Eficiencia y la multiplicamos por la nula eficacia, tenemos:
Efectividad actual = 0% x E = 0%

Aquí terminaría el presente artículo, de no ser por lo que este despilfarro implica en medio de nuestro ensangrentado México. Por tal motivo, es necesario hacer el cálculo para cuando la obra se concluya y se entregue. Así que nos dimos a la tarea de adelantar el indicador de efectividad.

Cálculo específico para diciembre de 2011
En septiembre de 2009, el presidente anunció que la obra tenía que inaugurarse en septiembre de 2010. Hoy, los cálculos más optimistas dicen que la obra estará terminada en diciembre de 2011. Situémonos hipotéticamente en esa fecha y calculemos los indicadores con base en la información de la siguiente tabla y en los comentarios que la complementan:
Tabla de dimensiones y variables para cálculo de indicadores

Comentarios:
Ø  Hubo una pésima planeación.
o    Al momento de hacer el anuncio, no había constructora, ni obra, ni monto específico. Es decir, se había definido solo el tiempo.
o    En el diseño, el arquitecto César Pérez Becerril y sus proyectistas no midieron el alcance y dimensión al no prever la sustentabilidad de la obra frente a sismos o a fuertes rachas de viento.
o    Con base en esta “planeación” se determinó que se requerían 200 millones de pesos y 700 toneladas de acero.
Ø  La deficiente planeación implicó una mala operación inicial del proyecto: Con la obra asignada, la constructora se encargó de ejecutar malas especificaciones. Ahí se detectaron inconsistencias.
Ø  Es entonces, cuando se envían las características del diseño a una empresa canadiense para un estudio prospectivo a 200 años. Los resultados evidenciaron la necesidad de replantear el proyecto: En consecuencia, se determinó que:
o    No se invertirán 200 millones de pesos sino 690 ¿De dónde salieron? ¿A qué proyectos se quitaron 490 millones para incrementar el gasto 2.45 veces?
o    Se necesitan 1400 toneladas de acero, el doble de las 700 inicialmente programadas.
Ø  Por si fuera poco, los materiales y el sistema de sintonizacion todavía no están terminados: el acero es de Finlandia, el cuarzo de Brasil, el sistema de sintonización es de Alemania.
Ø  El factor humano se pudo estimar sin necesidad de conocer las personas o las horas-hombre programadas y las realmente utilizadas. Es decir, si la misma unidad de fuerza de trabajo que aglutina todas las horas hombre de 12 meses se denota con el número 1, entonces este es el índice de partida. Si esa misma cantidad se ocupa en 12 meses adicionales de retraso, tendremos que la unidad se ocupó 2 veces, una por cada 12 meses. Ahora, si el retraso es de 15 meses, en realidad se va a ocupar la fuerza de trabajo 27 meses. Si dividimos 27 entre 12, tenemos 2.25. Es decir se utilizaron 2.25 unidades de fuerza de trabajo en lugar de 1. Y este, créanos, es un escenario optimista, porque estamos suponiendo que se utilizó la misma fuerza de trabajo durante el tiempo programado más el tiempo de retraso. Pero, en realidad, podemos suponer que se utilizará más mano de obra, tanto experta como estrictamente operativa.

Cálculo del primer indicador (i1): Eficacia o logro del resultado programado.
Interpretación. Se hizo la obra programada, por lo que la eficacia es de 100%

Premisas para el cálculo de los siguientes indicadores (de i2 a i”n”) analizando el recurso tiempo como ejemplo
Para calcular los indicadores restantes, que tienen que ver con el uso racional de los recursos, es imprescindible comprender la lógica que está detrás de las fórmulas que se aplicarán y que deben ser diferentes a la generalmente utilizada para medir la eficacia. Tomemos el caso de la eficiencia en el uso del recurso tiempo.
1.     Si utilizamos el cociente tradicional que compara el tiempo empleado con el tiempo programado, no tenemos problema si el primero es menor que el segundo. Si, por ejemplo, para lograr un resultado se emplearon 6 meses en lugar 12 programados, el cociente que compara el tiempo empleado entre el programado será de 50%.

2.     En caso de que el tiempo empleado sea mayor que el programado, la aplicación del cociente anterior arrojaría información incorrecta. Supongamos que el proyecto se realizó en 14 meses y no en 12 como se había programado. Si dividimos tiempo empleado entre tiempo programado tendremos 14 / 12 = 117%. Estaríamos diciendo que fuimos eficientes al retrasarnos dos meses. Por lo tanto, la fórmula debe ser diferente, de manera que cuando se rebase el límite establecido el indicador sea un espejo que descienda en forma proporcional y simétrica. Por eso modificamos el cociente tradicional que compara lo real y lo programado por la siguiente fórmula, siempre y cuando no llegue al doble del tiempo programado.


Donde VA = Valor Absoluto. Su representación gráfica es:

3.     Cuando llegue exactamente al doble, por lógica el indicador debe ser cero. Para ello, definimos la siguiente fórmula:


Pero surge otro problema ¿qué pasa si el retraso es más del doble? La lógica nos dice que el indicador debe ser negativo. Se aplica entonces la siguiente fórmula:
4.     Supongamos que ocupamos 26 meses en lugar de los 12 programados, es decir, tenemos un retraso mayor al doble del tiempo programado. Esta situación nos llevó a plantear la siguiente fórmula
Donde VA = Valor Absoluto. Su representación gráfica es:


A medida que ampliamos valores podemos encontrar varios espejos.
·         En el mes cero y en el 24, el indicador es cero, lo cual resulta lógico, dado que en el mes cero no se ha iniciado. Después, consumimos más tiempo incrementando el valor del indicador hasta tener 100% en el mes 12. Posteriormente, al retrasarnos, disminuimos proporcional y simétricamente el indicador hasta llegar a cero cuando empleamos el doble.
·         En los meses 2 y 22 el indicador es 17%. En el primer caso, llevamos un 17% de avance en el segundo mes. Después del mes 12, nos retrasamos y el indicador se vuelve descendente en forma simétrica a la cantidad de meses que transcurren. Si viéramos el mes 22 como un espejo, de izquierda a derecha, el segundo mes es el 22.
·         Al superar el doble del tiempo tenemos un reflejo negativo en el mes 26, que es el segundo mes contando a partir del doble (mes 24). Vemos así que el indicador tiene la misma cifra que en el mes 2 y 22 pero con signo negativo. Tiene -17%.
·         Podemos ver también que el indicador marca 100% si hacemos las cosas en el tiempo programado pero que se convierte en -100% si nos retrasamos 24 meses adicionales, es decir, si lo hacemos en 36 meses. De esta manera podemos deducir que a cada incremento de 12 meses a partir del mes 36 tendremos un 100% negativo adicional. Es decir, en el mes 48 tendríamos -200%, en el mes 60 tendríamos -300%, en el mes 72 tendríamos -400%,  y así sucesivamente.
Estas premisas son las mismas para todos los insumos o recursos utilizados. En otras palabras, a medida que nos excedamos en el uso del presupuesto económico, del factor humano, de los materiales, la maquinaria, etc. el indicador disminuirá y podrá ser cero o negativo.

Cálculo de los indicadores de eficiencia (de i2 a i”n”): Uso racional de los recursos.
De acuerdo con los controles de costos de recursos con que cuente cada organización, empresa o proyecto, será el número de dimensiones de eficiencia (o número de eficiencias) a medir. Ello depende en gran medida de la disponibilidad y transparencia de la información. Por ello, basados en la Tabla de dimensiones y variables para cálculo de indicadores, asignemos una clave a las dimensiones de medición.
Sean:
i1. Eficacia. Esta dimensión responde a la pregunta ¿Se hizo el producto, obra o servicio programado?
Fórmula:

Para i2, i3, i4 e i5 se aplica la fórmula condicional explicada y que reproducimos en lenguaje coloquial y matemático las instrucciones que vertimos en la computadora:
Condición 1. “Si el valor real es cero o es menor al programado, entonces aplica el cociente tradicional generalmente aceptado y practicado”:

Condición 2- “Si el valor real es mayor al programado pero menor al doble de dicho valor programado, reduce proporcional y simétricamente el indicador a manera de espejo”:
Condición 3. “Si el valor real es exactamente el doble del programado aplica el cociente que genere el indicador cero”:

Condición 4. “Si el valor real es mayor del doble que el programado reduce proporcional y simétricamente, pero con signo negativo, el indicador a manera de espejo”:

Con estas fórmulas, las eficiencias a calcular son:
i2. Eficiencia en el uso del recurso Tiempo. Esta dimensión responde a la pregunta ¿Se usó racionalmente el recurso tiempo?
i3. Eficiencia Presupuestal o Eficiencia Financiera. Esta dimensión responde a la pregunta ¿Se utilizó racionalmente el presupuesto?
i4. Eficiencia en el uso del Factor Humano. Esta dimensión responde a la pregunta ¿Se utilizaron racionalmente las horas hombre de trabajo?
i5. Eficiencia en el uso del insumo Acero (dado que es la única información sobre insumos de que disponemos). Esta dimensión responde a la pregunta ¿Se utilizó racionalmente el material acero?
Vaciamos los datos en una tabla de cálculo.

Definimos los criterios de semaforización. Los comunes (pero no inamovibles) son:

Los datos de la tabla generan los siguientes indicadores semaforizados:

Cálculo del indicador de Efectividad de la Estela de Luz
La fórmula para calcular la Efectividad total de un proyecto –que debe considerar todas las variables como partes integrantes de una meta y no como metas individuales- es un promedio ponderado:

Donde n = cantidad de indicadores. En este caso, son 5 los indicadores. El indicador eficacia se contrasta con los otros y da lugar un promedio ponderado donde “n – 1” es igual a 4 (5 – 1=4).
Cada segmento entre paréntesis multiplica la eficacia por cada una de las eficiencias y puede leerse coloquialmente así: ¿Se hizo la estela a tiempo? ¿Se hizo la estela usando racionalmente el dinero? ¿Se hizo empleando adecuadamente el factor humano? ¿Se hizo utilizando racionalmente el acero?
La respuesta matemática es la siguiente:

Despejados los paréntesis tenemos;

Tenemos:
·         Un solo indicador positivo: el de la eficacia, es decir, se hizo la estela (recordemos que estamos hipotéticamente en diciembre de 2011).
·         Un indicador cero: el del uso del acero, que es exactamente el doble.
·         Tres eficiencias negativas o hiper-ineficiencias (tomando en cuenta que ineficiencia es un valor menor a 100% pero positivo todavía y aquí se trata de cifras negativas).
·         Por lo tanto, la “efectividad” es negativa.
En resumen, la efectividad, en un escenario optimista –asumiendo que se concluya la obra en diciembre de 2011, no se ocupen más recursos materiales y más factor humano, y se haga con la calidad programada- será de -49%, hecho que desde hoy se puede interpretar así:
Se hizo la estela con ineficiencia en el tiempo, porque hubo retraso, se incurrió en sobreejercicio, utilizando más factor humano del originalmente programado, más acero del programado y sin medir la calidad, ya que hasta el momento no se han divulgado las especificaciones ni su nivel final de cumplimiento.
Ahora, contraste usted estas cifras con los discursos de Lujambio y Calderón, los presentes y los futuros. Sólo hablarán de un indicador, la eficacia, es decir, se hizo lo que se programó, pero sin contrastarlo con los demás aspecto. Así es como por ignorancia, cinismo o ambas cosas nos informan quienes mal gobiernan este país.
Faltó medir el impacto social pero no hubo información disponible. Pero sí podemos inquirir ¿vale la pena inaugurar una obra inefectiva en medio de la sangre? Pero esto no es lo peor: si así se planeó una magna obra de celebración ¿Cómo se planeó una guerra que a todas luces está perdida y que afectará por décadas los mexicanos? ¿Cómo debemos castigar esta deficiente Planeación Estratégica de los destinos del país? ¿No debería ser esto un delito?
¿Cómo saldrían otras mediciones relacionadas con lo jurídico, político, social, cultural, institucional, etc.? ¿Y qué decir de la estrategia?
Por eso, desde esta tribuna, reto al ineficaz, ineficiente, improductivo e inefectivo gobierno de Calderón y a sus mentes brillantes a dos debates numéricos:
1.     Demostrar matemáticamente la efectividad e impacto social de la Estela de Luz.
2.     Demostrar con estas y otras fórmulas la efectividad de su gestión en los ámbitos político, legal, institucional, social, cultural, educativo y presupuestal, utilizando indicadores vectorizados, sistémicos, estructurados y agregables, en líneas de tiempo equidistantes, comparados con patrones y estándares de los países con los mejores índices e indicadores de medición. Pero, sobre todo, permitirme ponerle la lupa a sus algoritmos y confrontarlos.


[1] Cálculos del autor elaborados con datos de: Índigo Staff. “¡En la torre! Y ahora ¿qué festejamos?”. Reporte Índigo, núm. 192. Nuevo León contra la pared, 20 de agosto de 2010, pp. 24-31.